¿QUÉ PUEDE ENSEÑARTE UNA ONG SOBRE LA SOCIEDAD?

Valorar lo que se tiene es un mantra que se repite casi a diario, pero ¿selo ponemos pone en práctica alguna vez?

Viviendo en una sociedad de un país desarrollado, hay multitud de hechos que escapan a nuestra atención y que son muy importantes para nuestro bienestar. No se es consciente de lo fácil que podemos acceder a determinados bienes y servicios en comparación con las regiones más desfavorecidas del planeta.

Cada día vemos o leemos sobre los grandes conflictos y necesidades por las que pasan millones de personas en el mundo, pero no nos preguntamos qué supone vivir esa situación todos los días del año.

Estas organizaciones ponen de relieve determinados valores que parecen lógicos a simple vista, pero que cuestan poner en marcha en nuestra rutina.

Dedicar los esfuerzos a trabajar por una causa.

Mucha gente dice eso de que no trabaja por el dinero. Esto en última instancia, es una gran mentira porque el dinero es necesario para mantener tu nivel de vida.

En una ONG, se tienen aspiraciones más altas: si quieres dinero, tendrás que trabajar por la causa y ser parte de ella. Trabajar por dinero y bienestar social, no son excluyentes.

Controlar nuestro ego.

Muchas personas sólo piensan en sí mismas y anteponen sus necesidades a las de los demás.

Cuando pones tus objetivos en algo más grande que tú, el egocentrismo comienza a desvanecerse. Tomar conciencia de que una persona enferma necesita un medicamento para curarse, es más urgente e importante que querer comprarnos un coche nuevo.

Dejar de pensar en nuestro bienestar personal y centrarnos en el bien común, incluso si se trata de personas de otros países a medio mundo de distancia.

Trabajar con los demás.

Darse cuenta de que para alcanzar grandes metas es necesaria la ayuda de otros y de que no se puede avanzar hacia una sociedad mejor siendo autoritarios o abandonando al resto por el camino.

Escuchar las opiniones de los demás, siendo respetuosos y sin imponer nuestras ideas por la fuerza, nos lleva hacia un mundo más abierto de mente y generador de nuevas realidades.

Adaptarse al cambio.

El cambio es una constante en la vida: es necesario e inevitable. Cada que nos levantamos, el mundo ha experimentado algún cambio, para bien o para mal. Por eso, es difícil comprender a la gente que aboga por permanecer anclados en el pasado. Si un objetivo podemos car en claro del trabajo de las ONGs es la necesidad de cambio. De un cambio radical, para más señas. Cambiar para acabar con el hambre, enfermedades, guerras, analfabetismo, pobreza. Todos grandes ideales y que necesitan de cambios profundos en la sociedad.

La esperanza,

el motor fundamental para alcanzar un mañana mejor. Apreciar lo intangible frente a lo material es una lección difícil de aprender y es la que da mayores satisfacciones al ser humano. La esperanza de que el mañana será mejor que hoy, es capaz de aunar el esfuerzo de miles de personas de diferentes nacionalidades por todo el mundo, para colaborar en una empresa común.